martes, febrero 06, 2007

COMISIONES TAURINAS

A los aficionados se nos llena la boca de satisfacción cuando se oye que una plaza de toros esta regentada por una Comisión Taurina. Entendemos que es la antitesis del empresario taurino al uso y que por ende debe de gestionar correctamentamente los espectáculos y velar por su pureza e integridad. Nada más lejos de la realidad. No nos engañemos. Hay Comisiones Taurinas, Comisiones de Aficicionados Taurinos y Comisiones de Asuntos Taurinos. No es lo mismo Ceret que Santander, y ambas distintas a Bilbao o Pamplona. Por no decir nada de la Comisión de Asuntos Taurinos que vela por los intereses de Madrid. Las Comisiones son el reflejo de la gente que lo integra, lo demás cuento chino.

Saco este tema a colación a raíz de las noticias publicadas sobre la “non-nata” Comisión Taurina de Vitoria que ya “ha contactado con los Chopera, Espinosa, Miranda y cia, para ofrecerles el puesto de gerente taurino”. (sic)

Independientemente de valorar la potestad oficial de esta Comisión Vitoriana para actuar de este modo, tengo mis serias dudas que este sea el camino correcto para llevar a cabo la profunda labor requerida en la recuperación de una afición gasteiztarra hoy bajo mínimos.

1 Comments:

Blogger Noelia Jiménez said...

En la mayoría de los casos, las comisiones sólo valen para que los "comisarios" se peguen viajecitos a las fincas de Fulanito de Tal y Menganito de Cual, se pongan hasta el culo de jamón, vean cuatro toros subidos en un todoterreno y luego presuman de ello. Ah, y elijan la corrida del que más jamón haya puesto en el plato. De Jabugo, claro.

10:48 a. m.  

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